
Las playas del Puerto San Antonio Este no sólo albergan rincones
maravillosos, sino que posibilitan acceder a una serie de actividades
para que la interacción con esos paisajes se convierta en una
experiencia única.
Y si de pasarla bien en el mar se trata, un
recorrido en kayak permitirá que cada uno de los que se aventuren a
guiar estas pequeñas embarcaciones se sientan como peces en el agua.
Ocurre que para imprimir el rumbo a la navegación cada excursionista
deberá mostrarse atento al viento y al impulso que marcan las mareas,
para circular con la destreza de un habitante del mar, disfrutando de la
naturalidad de dejarse llevar.
"No es para nada difícil manejar
estos kayaks, porque a diferencia de los que están preparados para otro
tipo de travesías estos son de paseo, están hechos de un material
plástico inyectado que los vuelve muy livianos y no poseen
compartimientos internos para las piernas, es decir, uno va sentado
sobre ellos, algo que muchos consideran más cómodo" explicó Agustín
Sánchez, el titular de la empresa de servicios náuticos que ofrece esta
actividad.
El recorrido en kayak parte desde una base de
operaciones ubicada a metros del segundo mirador de esta villa
portuaria, aunque en Las Grutas una firma de excursiones ofrece la
posibilidad de realizar esta actividad conjugada con otros paseos, y se
ocupa de llevar al contingente desde el balneario en combis
climatizadas.
Como no es necesario tener experiencia previa en el
manejo de kayaks, la actividad es apta para todos, incluso para los más
pequeños, que enseguida se convierten en expertos. Antes de abordar,
los chalecos salvavidas y demás implementos son entregados para que cada
navegante se vuelque sin reparos a disfrutar del trayecto, cumpliendo
con todas las medidas de seguridad. Después, una pequeña práctica a
cargo de uno de los guías deja en claro el manejo de las embarcaciones,
que en instantes, guiadas por los remos y el entusiasmo de cada
excursionista se aventuran a visitar a lomos del vaivén del agua
paisajes que parecen distintos cuándo se los descubre desde el mar.
Siguiendo
el rumbo marcado por el guía el grupo puede acceder, por ejemplo, a
recorrer la zona de Punta Perdices o algún otro sector cercano, según lo
faciliten las mareas o la dirección del viento. La idea, es que cada
persona disfrute a su manera de la navegación. Así lo testimonian las
risas que acompañan al contingente, cuyos integrantes se muestran
maravillados con el fervor con el que maneja los remos un pequeño que se
unió a la travesía, que ajeno a su público avanza con su kayak dejando
atrás una estela de espuma.
Rio Negro